Las cookies son pequeños archivos creados por los sitios web para almacenar información y se van guardando en su ordenador. La mayoría de cookies son útiles e inofensivas; es raro encontrarse con cookies perjudiciales.
Al entrar en un sitio web que utiliza cookies, éste pide permiso a Safari para almacenar cookies en el ordenador. En su próxima visita a ese sitio, Safari le reenvía las cookies correspondientes, que dan detalles sobre su identidad al sitio para que éste le pueda mostrar la información más adecuada a su perfil.
Las cookies pueden guardar información para identificarle, como su nombre y su dirección de correo electrónico. El sitio web sólo tiene acceso a la información que le proporcione. Por ejemplo, un sitio web no puede averiguar su dirección de correo electrónico a no ser que usted se la facilite. Tampoco puede acceder a los demás datos que tiene guardados en su ordenador.
Si utiliza los ajustes por omisión de las preferencias de Safari para cookies, nunca sabrá si Safari está aceptando o enviando cookies.
Si lo desea, puede modificar las preferencias para que Safari no acepte cookies o acepte sólo las de fuentes determinadas.